Pidan y se les dará;
busquen y hallarán;
llamen y se les abrirá la puerta.
Porque el que pide, recibe;
el que busca, encuentra;
y se abrirá la puerta al que llama.
¿Acaso alguno de ustedes daría
a su hijo una piedra cuando le pide pan?
¿O le daría una culebra cuando
le pide un pescado?.
Pues si ustedes, que son malos,
saben dar cosas buenas a sus hijos,
¡ con cuánta mayor razón
el Padre de ustedes,
que está en el Cielo,
dará cosas buenas a los que se las pidan !
Tolo lo que ustedes desearían de los demás,
háganlo con ellos:
ahí está toda la Ley y los Profetas.