todo aquello que da dignidad al pobre y pone al rico en sus límites.
Todo don viene de arriba
Lee Santiago 1: 1-17. La primera frase, después del saludo, nos hace fruncir las cejas y menear la cabeza, pues sólo habla así alguien sin sentido común o quien tiene una fe firme de la acción de Dios en su vida.
¡Nada le puede perturbar!
La fe del autor es sólida como una roca. Ha experimentado en carne propia que Dios es de fiar, que Dios no tienta ni pone a prueba, sino que concede cuando le pedimos los dones que necesitamos:
Pablo tiene un concepto precioso del cuerpo humano:
es el templo del Espíritu,
está destinado para el Señor a fin de ser resucitado con él y nos fue dado para alabar a Dios.
De ahí deduce Pablo que el cuerpo, siendo sexuado, necesita ser orientado al amor de Dios.
La sexualidad bien vivida
La sexualidad es un don y tarea al mismo tiempo. Viene de Dios y a Dios ha de volver.
Por lo tanto, la vida sexual tiene que ser responsable, en consentimiento mutuo, abierta a la vida biológica, sicológica y espiritual.
Los deseos sexuales, tan fuertes en la juventud, son parte de nuestra naturaleza sexuada, un don que Dios nos da para la vida, en particular para el matrimonio.
La sexualidad es un lenguage corporal que cuando expresa amor, respeto y entrega mutua es "benéfica".
En cambio, cuando expresa egoísmo o explotación, es "antitestimonial".
Sólo dentro de un contexto de amor, ternura, delicadeza y respeto la sexualidad se vuelve humana y abierta a Dios.
¿Cómo ves y tratas tu sexualidad? ¿Cómo expresas tu masculinidad o tu feminidad en tus relaciones interpersonales? ¿Cómo respetas tu cuerpo y manejas tus deseos sexuales?
quien nos abraza en su amor, pues Dios es la relación de amor
del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Esta profunda e intensa dinámica de amor tristemente ha sido articulada con frecuencia de manera seca y difícil, con Dios apareciendo como "uno en tres personas" como si fuera una fórmula matemática (3=1) que no podemos apreciar, comprender, ni vivir.
El plan salvador de Dios El Padre - El Hijo - El Espíritu Santo Efesios 1: 3-14
Dios en ti y tú en él
¿Cómo actúa Dios en nuestra vida ?
El Padre nos elige como hijos desde antes de la creación del mundo y nos envuelve en su amor.
El Hijo nos rescata del pecado; derrocha abundantemente su sabiduría, su gracia y su inteligencia sobre nosotros, y nos hace herederos de su gloria.
El Espíritu Santo nos sella para la redención del pueblo de Dios y nos convierte en himno vivo de alabanza a Dios.
En la carta a los Efesios comienza con un himno sobre la belleza de Dios que nos sumerge en su misterio y en el de nuestra vida en él (Ef 1: 3-14)
"Hagan que el derecho corra como agua y la justicia como río inagotable." Amós 5:24
SEÑOR, ¿DÓNDE ESTÁS?
¿Dónde estás que la violencia sigue? ¿Por qué no ayudas a quien busca y no encuentra trabajo? ¿Dónde te encuentras en los barrios empobrecidos? ¿Por qué hay tanta soledad entre los niños y ancianos? ¡Aparece! ¡Habla! ¡Actúa! ¡Es urgente!
Recuerda que actúo a través de mis seguidores. Te invito a promover la paz y la reconciliación, a prepararte para ser útil a la sociedad, a dar ternura y compañía a niños y ancianos. ¡Unete a otros jóvenes! ¡Colabora con los adultos! ¡Actúa en mi nombre y construye un mundo mejor!
Gracias, Señor, por tus palabras, quiero ser instrumento tuyo para hacer el bien dame tu luz y tu fuerza, que eso me basta.
Este grito se oye por doquier en el ambiente religioso, social, económico y político.
Necesitamos líderes
Ser líder implica asumir metas que abarquen los intereses de los demás, orientar la energía de todos hacia ellas, dar respuestas creativas a los problemas y ser sensibles ante las expectativas de cada uno.
El liderazgo siempre tiene efectos significativos para el grupo.
¿Puedes comparar las consecuencias de un liderazgo positivo con la de uno mediocre?
Lee la parábola de los árboles en Jueces 9: 7-15 y nota cómo los "más eficaces" rechazan el liderazgo por egocentrismo.
SEÑOR Abre mis oídos a lo que quieras de mi, ante mi desconfianza, dame seguridad, cuando no te escuche, insiste una vez más, si aún no te hago caso, envíame una señal, ¡ susúrrame al oído ! ¡ háblame en sueños ! ¡ grítame fuerte ! ¡ muéstrate descaradamente ! ¡ dame pruebas ! ¡ haz lo que sea necesario ! ¡ vence mi terquedad y logra lo que quieras de mi !
"Yo estoy contigo. Te protegeré adondequiera que vayas..., no te abandonaré." Génesis 28: 15
AMOR ETERNO
Podrá nublarse el sol eternamente; podrá secarse en un instante el mar; podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal. ¡ todo sucederá ! Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón; pero jamás en mí podrá apagarse la llama de tu amor.
que anunciaron la llegada del reino de Dios en el futuro,
Jesús dice que el Reino ya llegó y da testimonio de ello con su vida.
La cruz, ¿escándalo, locura o sabiduría de Dios?
Los seguidores de Jesús veían signos del Reino en la fuerza liberadora y dadora de vida de sus palabras y acciones, y en la bondad y el perdón generoso de Dios que se manifestaban a través de él.
En cambio, la élite religiosa de Jerusalén consideraba su mensaje, sus actividades y su actitud ante la ley y el templo muy revolucionarios y a la vez amenazantes; por eso buscó su muerte, y el fin de Jesús fue violento como el de todo profeta.
El hecho de que Jesús muriera no era incomprensible, pero sí el que hubiera fallecido en una cruz.
¿Cómo pudo permitir Dios su muerte en un instrumento de tortura usado por los romanos para castigo e intimidación de los criminales?.
Pablo sabe que desde el punto de vista humano la cruz es absurda, una necedad y escándalo religioso, pero su fe en Dios le dice que, desde la perspectiva divina, la cruz es sabiduría misteriosa, aceptable en miras a la resurrección.
Por eso dice que la muerte de Jesús en la cruz es sólo un fracaso aparente para sus seguidores y un triunfo falso para sus enemigos.
En realidad la cruz es signo de la sabiduría de Dios, que confunde así a los necios y poderosos.
Hay experiencias muy duras como el divorcio o la muerte de los padres; la violencia y la pobreza en el hogar; el ser rechazados y menospreciados.
" ¡Escucha, oh Dios nuestro, cómo se nos desprecia! " Nehemías 3:36
Con fortaleza se puede reconstruir la vida
Toda persona reacciona ante este tipo de vivencias tomando una postura ante ellas.
Analiza los tipos de reacción posibles y proponte tomar siempre una postura positiva.
Postura pasiva: sentirse víctima de los hechos, sin posibilidad de superarlos y dar dirección a la vida.
Postura antisocial: verse víctima de los hechos y reaccionar aislándose o marginándose de las personas relacionadas con ellos.
Postura agresiva: enojarse y amargarse ante los hechos y reaccionar con agresividad de palabra o de obra.
Postura creativa: ver los hechos como una oportunidad de crecimiento personal y manejarlos en beneficio de la madurez personal y el bien de los demás
Postura transformadora: ver los hechos como oportunidades de contribuir al bien social, mediante acciones transformadoras realizadas en colaboración con otras personas.
Observa como reaccionó Nehemías ante las personas cínicas y violentas; en lugar de centrarse en sí mismo, fijó su mirada en Dios, quien lo fortaleció (Neh 4: 4-9). Contigo puede pasar lo mismo.
Ora con confianza y toma las riendas de tu vida, para que las penas no te debiliten ni causes dolor a otros. Dios está contigo y te ayudará a superar los problemas.
Nadie nos ha enseñado a disfrutar la vida, a gozar de la luz, a saborear la hermosura.
Son vivencias innatas, profundas, radicales que nacen con nosotros y con nosotros crecen. Lo mismo ocurre con el amor de Dios, no hace falta aprender. Emerge de nosotros mismos la filial dependencia, la inclinación y la necesidad de volvernos a El sencillamente.
Dios contigo; tú con El: una sensación dignificante.