Con pequeñas virtudes
se teje una vida plácida;
pues pequeño es el círculo
de nuestra relaciones y
pequeño es el esfuerzo cotidiano
del vivir razonable,
No tendrás ocasión
para gestos radiantes;
pues la vida es un latido
sencillo, inaparente.
Así que hemos de tejerla:
con pulso amable,
con ritmo sosegado,
con aliento cordial,
respiración pausada
y sin ambición
ni pretensiones vanas.