En Argentina y Paraguay se comparte el té de mate,
como signo de hospitalidad, afecto y buenos deseos.
Este té estimula la actividad mental y física, elimina la fatiga, fortalece el organismo y sobre todo, fortalece las relaciones humanas.
Es un medio de acercamiento entre las personas, pues se pasa de mano en mano y todos beben del mismo recipiente con la misma bombilla o popote especial.
La bebida de la hospitalidad
Son extraños quienes son diferentes a nosotros, o piensan y viven de forma diferente.
¿Cómo tratas a personas extrañas a ti, a quienes están discapacitadas o pertenecen a otras culturas o medios sociales? Recíbelas como si fueran mensajeros de Dios.
Jesús propone la hospitalidad como uno de los criterios del amor en el juicio final (Mt 25: 35).
¡Qué distinto sería nuestro mundo si siempre fuéramos respetuosos y amables con los extraños!
Lot, el sobrino de Abrahán, acogió a los mensajeros de Dios en Sodoma con hospitalidad.
Génesis 19: 1-3
¿ Conocías estos significados ?
Mate frío: "Me resultas indiferente". Mate muy caliente: "Estoy ardiendo de amor por vos". Muy dulce: ¿Qué esperas para hablar con mis padres? Amargo: "Llegaste tarde, estoy comprometida". Lavado: "Anda a tomar mate a otra arte". Espumoso: Exquisito, "te quiero". Largo: Visita molesta y poco grata. Corto: Quiero verte más seguido. Chorreado: Visita o presencia inoportuna
" Matienzos"
El sencillo mate es, nada más y nada menos, que una demostración de...
"Solidaridad" para "soportar" esos mates que... mejor no hablar! "Modestia" cuando se sabe lavados porque la charla es buena (la charla, no el mate). "Respeto" por los tiempos para hablar y escuchar. Uno habla mientras el otro toma... "Sinceridad" cuando decimos... "basta, cambia la yerba!" "Compañerismo" hecho momento. "Sensibilidad"... al agua hirviendo!. "Cariño" para preguntar... "¿está caliente... no?" "Generosidad" para cebar hasta el final, aunque esté cansado. "Hospitalidad" por la invitación al otro. "Justicia"... Uno vos, uno yo. "Agradecimiento" al tener que decir "gracias", al menos una vez en el día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse, sin mayores pretensiones, y sólo para compartir "unos mates".
" ¡ La voz de mi amado ! Mírenlo como viene saltando por los cerros, brincando por las colinas" Cant 2: 8
"Les suplico muchachas de Jerusalén, por las gacelas y las ciervas del campo, que no molesten ni despierten a mi amor, hasta que ella quiera" Cant 3: 5
Medita sobre el amor como pareja
Lee pausadamente el segundo canto del Cantar de los Cantares.
Cant 2: 8 ¡ La voz de mi amado ! Mírenlo como viene saltando por los cerros, brincando por las colinas.
Cant 3: 5 Les suplico muchachas de Jerusalén, por las gacelas y las ciervas del campo, que no molesten ni despierten a mi amor, hasta que ella quiera.
Siente la paz y el gozo profundo que brotan de la poesía con que los enamorados expresan su amor.
Deja que las imágenes y el lenguage poético penetren y se graben en tu corazón.
Esta meditación te ayudará a vivir tu amor de manera serena y apasionada a la vez, con la persona que Dios te dé por pareja.
Ahora lee el mismo canto concentrándote en los enamorados y la cadencia de su amor.
Vive el gozo de la presencia y el diálogo amoroso entre ellos, sus caricias tiernas y dedicación apasionada...
Siente el dolor de la separación, la nostalgia ante la ausencia y el deseo de superar la soledad con la entrega mutua total.
Por último, contempla el potencial maravilloso de tu amor.
Experimenta la búsqueda, el deseo y el encuentro de la persona que llena o llenará tus más profundos anhelos espirituales, sicológicos y sensuales.
Llénate de ternura, paciencia y gozo ante la persona a quien entregarás tu corazón o a quien lo tienes ya entregado.
Este amor viene de Dios y él desea para ti un amor de la misma calidad que el de los enamorados en el Cantar de los Cantares.
Ante la encrucijada del amor y la necesidad de discernir su autenticidad, repite la meditación con éstos o con los siguientes cantos.
Pide a tu pareja que haga lo mismo; el dialogar les ayudará a distinguir y a valorar la calidad de su amor.
Siembra paz entre los tuyos, tiende puentes de mutuo entendimiento, afianza lazos familiares,ata voluntades, armoniza voces y juicios, conjuga opiniones encontradas, suaviza la aspereza inesperada, ajusta el diario vivir a un tono amable.
Pon silencio ante el grito, calma a la irritación, mansedumbre a la ira, caridad a la enemistad, simpatía a la hosquedad.
Qué diferente sería la vida de tanta gente si todos viviéramos el significado profundo de lo que dice Juan:
"Hijos míos, no amemos solamente de palabra, sino con hechos y de verdad" 1 Juan 3:18
Amor en acción
¡Qué profundidad y calidad tendría tu amor si esta frase llegara a ser parte integral de tu vida!.
La verdad y el amor siempre van juntos, no soportan ser separados.
El amor sin verdad suele resultar vacío, engañoso o empobrecedor para el ser amado, y la verdad, dicha sin amor, puede ser cruel y destructiva.
Medita sobre esta frase de Juan, repite su mensaje como mantra.
El mantra es una frase o palabra con profundo significado espiritual, que se repite varias veces, despacio, dejando momentos de silencio entre una y otra vez, para que su significado penetre hasta lo más profundo del ser.
Siéntate cómodamente y prepárate para esta meditación. Relaja las tensiones de tu cara... hombros... brazos... abdomen... espalda... piernas... y pies. Descansa las palmas de tus manos en los muslos. Concéntrate dos minutos en tu respiración. Centra tu mente y repite de cuando en cuando el mantra: "amemos no sólo con palabras, sino con hechos y de verdad". Deja que las palabras penetren tu ser, por unos diez minutos.
Buscamos en horóscopos y videntes la clave del futuro.
Preguntamos a adivinos la suerte que nos depara el mañana. Ni el azar ni la suerte tienen en sus manos el control de la vida de los seres humanos. Nadie puede profetizar tu caminar y tu destino.
Sólo Dios gobierna el mundo, El lo creó con amor infinito. Dios rige el destino de los seres humanos. Pero, además, nos dio la libertad para guiar nuestros pasos con rigor y responsabilidad.
La palabra amén significa "si", "ciertamente", "verdaderamente", y no sólo deseo, como indica la expresión "así sea", como suele traducirse.
Cuando al terminar tu oración dices amén, estás diciendo: "Sí, que se cumpla lo que dije a Dios".
"Que la gracia de Jesús, el Señor, esté con todos" Apocalipsis 22: 21
Amén
Estamos invitados a unirnos al gran "amén" y decir:
"¡Sí, yo creo en un Dios amor, que es padre y madre para todos nosotros! ¡Sí, yo creo en el Hijo de Dios, Jesucristo, que es mi Señor y Salvador! ¡Sí, yo creo en el Espíritu Santo, que me ayudará a continuar la misión de Jesús de justicia, amor y reconciliación!".
Pero estas palabras quedarán sólo en palabras hasta que la gente corra el riesgo de vivirlas en cada rincón del mundo.
"Yo soy para mi amado y mi amado es para mi". Cantares 6: 3
PADRE BUENO
Fuente de todo amor, ternura y compasión. Gracias por la capacidad de amar, aceptar, valorar y hacer feliz a los demás. Gracias por mostrar que el amor es buscar al otro, comprender y hacer el bien. Gracias por enseñar a perdonar y a entregar la vida por el ser amado. Gracias por el potencial de expresar el amor en la intimidad sexual del matrimonio. Gracias por las vocaciones de amor a ti, en el servicio a los demás. Gracias, mil gracias por tu amor y por la maravillosa oportunidad de amar. Amén.
Las religiones precolombinas construyeron grandes centros ceremoniales que tenían templos, palacios, juegos de pelota, altares, escuelas, habitaciones para los sacerdotes...
La presencia de Dios en los centros ceremoniales
Entre los centros ceremoniales sobresalen:
Tikal en Guatemala; Tiwanaku en Bolivia; Palenque, Monte Albán y Teotihuacan en México; Tibes en Puerto Rico; Pachacamac, Cahuachi, Machu Picchu en Perú.
En estos centros se oraba y celebraban ritos religiosos con ofrendas de animales y frutos, e incluso sacrificios humanos después de una guerra o por necesidad social.
Había clases sacerdotales con obligaciones culturales, las cuales estaban relacionadas con los ciclos de la luna, el sol y las estrellas.
Cuando llegó el cristianismo a América, muchos centros fueron abandonados o destruidos y en algunos se construyeron iglesias sobre los edificios indígenas.
Esto facilitó el paso del politeísmo a la adoración del único y verdadero Dios.
Pase lo que pase, sé que siempre estás conmigo porque te hiciste hombre por nosotros y venciste la desesperación y la muerte misma con tu amor interminable.
"¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro, la espada? " Romanos 8:35
Absolutamente nada
¿Un examen no aprobado, un promesa rota o una palabra hiriente? No, ¡ nada de esto !
¿Podrá arrancarme de ti la atracción al poder, las recompensas rápidas, las drogas? No, ¡ nada de esto !
Si tú, Señor, estás conmigo, ¿podrá triunfar contra mí una persona vengativa, una amistad falsa o alguien que está enojado conmigo? No, ¡ nada de esto !
¿Podrá separarme de ti la tristeza por una pérdida, el enojo por burlas recibidas o la vergüenza por haber sido visto cometiendo un pecado? No, ¡ nada de esto !
La presencia de tu Espíritu en mí me convence de que nada, absolutamente nada, me separará de tu amor.
que nuestro cuerpo es sólo una morada temporal. 2 Corintios 5: 1-5
Escribe una oración pidiendo a Dios que te conceda sentir seguridad de tu apariencia física, y aprender a cuidar siempre tu vida interior.
Escucha su respuesta.
Lo que vale es lo de adentro
Reflexiona sobre los siguientes ideales:
Ideal de "Carlota": medir tres centímetros más de estatura y pesar 20 kilos menos; tener el pelo menos rizado y más claro; lograr una figura bien formada.
Ideal de "Mario": amar con un corazón tierno y apasionado, poder ayudar a otra gente, ser generoso y misericordioso.
"Tu ideal": ¿cuál es tu ideal? Toma unos minutos para escribirlo.
Después analízalo: ¿está balanceado tu ideal físico con tu ideal espiritual? ¿Qué tan satisfecho estás con tu aspecto físico? ¿Pones igual esfuerzo para mejorar tu vida interior y tu aspecto exterior?
Esta antigua bendición pide a Dios que nos muestre su rostro, según el rico significado que tenía el rostro para los israelitas.
Buscamos su rostro para encontrarnos cara a cara con él y vivir en su presencia, protegidos, armados y llenos de su bondad.
"El Señor te bendiga y te guarde... te muestre su rostro y te dé la paz."; Números 6: 24-26
Dios te bendiga
"El Señor te bendiga y te guarde". "El Señor haga brillar su rostro sobre ti y te conceda su favor". "El Señor te muestre su rostro y te dé la paz".
Las tres invocaciones anticipan la bendición trinitaria del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo entre los cristianos.
Como esta bendición anuncia y anticipa la paz y la satisfacción de nuestros anhelos más profundos, se recuerda el primer día del año.
En ambiente de oración, abre tus manos a Dios para simbolizar tu apertura a recibir su bendición.
Recíbela con mucha devoción y gozo.
Guárdala y atesórala en tu corazón para que sientas la presencia de Dios cada vez que veas reflejada su bondad, su belleza, su amor... en el rostro de las personas. Números 6: 22-27
La fe es un oasis en el corazón al que nunca llegará la caravana del pensar.
Es un don de Dios y, por serlo, desborda tu raciocinio y tu discurso. Anida suavemente en tu corazón y sólo si la hostigas escapará de ti.
No enfrentes tu razón con Dios; El está por encima de tus argumentos. Acógele con sencillez y gratitud pues la fe te conduce a la total inteligencia de lo inmortal.